Hoy es 17 de julio de 2019 y es de rally, también es miércoles

Hoy es 17 de julio de 2019 y es de rally, también es miércoles

Hace quince días llevé el Subaru al Autódromo de Amozoc, en la tercera vuelta volé el motor. Una tristeza, me encabrona, es casi seguro que ha sido un descuido mío, me pasé de vueltas y no me di cuenta, porque no tuve ningún retroceso muy arriba ni lo deje que subiera mucho, pero bueno, el caso es que rompí el motor.

El Subaru, siempre ha sido mi consentido; me encabrona mucho haber sido tan irresponsable. Además, sabíamos que esos motores rompían, que uno debía cuidar, sabíamos que el mapa era hecho especial, que podía quedarse pobre, que había que ir con cuidado.

 

El STI del coche significa SUBARU TECNICA INTERNATIONAL, es la empresa que creo Subaru para englobar todos sus desarrollos de competencia, que en su mayoría fueron de Rally, después del éxito del 555 que les dio el campeonato del mundo entre 1995 y 1997 de la mano de McRae, quien es para mi uno de los mejores pilotos de todos los tiempos, es una de las danzas más intensas que he visto en el rally, si es que saben a qué me refiero, entienden que la pasión que ponía en el volante y los pies es incomparable. Además Escocés, además empezó en Talbot, además fue quien desarrolló el coche para PRODRIVE, tantas cosas que hablar de Colin, eso en otro miércoles que no sea de romper motores.

 

El caso es que en el lamento del motor del STI, estuve haciendo cuentas de cuantos motores había ya roto y no son muchos pero si son varios, haciendo más análisis, recorrí todos los momentos y el primero que viví y que recuerdo perfecto fue un V8 de Ford de una Wayin de mi papá Gran Marquis, yo no lo rompí, fue mi papá, pero me acuerdo de todo, regresábamos de ZACATECAS, íbamos con mis hermanas y mi mamá, nos orillamos, mi papá paró un autobús y mi mamá y mis hermanas subieron, mi papá se quedó conmigo supongo que para que mi mamá no tuviera que lidiar con tres. Un mecánico en moto se orilló a apoyarnos, cuando no hubo más que hacer que cerrar con llave y echar la bendición, desamarró del asiento trasero de la moto una plancha de ropa, la amarró al tanque de gasolina para hacernos espacio y haciéndome sándwich el mecánico y mi papá, recorrimos la distancia que había al taller mecánico. Recuerdo perfecto el viento en los ojos, las manos entumidas y el olor a sudor de una semana sin baño del mecánico. Cada que rompo un motor me acuerdo y puedo seguir oliendo al cabrón ese. Bueno que no rompa tantos motores.

¿Cuántas veces y qué motores han roto?

Quien fuera miércoles, para que fuera de rally.

Quien fuera miércoles, para que fuera de rally.

La semana pasada en Tulancingo tuve el entrenamiento de asfalto para los siguientes rallies del campeonato, es la manera de hacer un switch o cambio en la programación mental para pasar de tierra a asfalto en donde el agarre es mucho mayor, las condiciones son totalmente diferentes y se va más rápido.

La cita era a las 9 de la mañana en el Autódromo de Tulancingo, para comenzar el día salimos con llantas de calle adelante y atrás para hacer que el coche fuera con poco agarre, de maneras más complicadas. En la recta un slalom para practicar virajes y entender la suspensión.

 

Como segundo ejercicio, montaron llantas de competencia adelante para que el coche tuviera mucho mejor agarre con las que giran y perdiera la parte trasera, este ejercicio ayuda mucho en las reacciones y por ende en las recuperaciones.

 

Tulancingo desde mi poquísima experiencia tiene dos cocos, la curva cinco y la uno, en ese orden, la cinco es una horquilla muy abierta en donde se puede perder mucho tiempo y la uno es una izquierda tarde que sube para una derecha y en esas dos me concentré para entender el coche.

 

Después de varias vueltas con las traseras de calle, me subí de navegante con Enrique Meza para entender mejor el ritmo y el trazado, debo decir que es una persona a la que admiro y respeto porque a su corta edad es un tipo maduro, seguro y con muchas manos. Me llevó dos o tres vueltas y me volví a subir a mi auto.

 

Tratando de acercarme al trazado de Meza sobre todo en la uno y la cinco, di un par de vueltas y me sentí mejor con el trazado y las reacciones del coche, también más seguro, en la tercera vuelta ya confiado, tomé la cinco dejando que se fuera más al borde, cuando lo metí de vuelta, perdí la trasera y aunque miré y puse el volante en la salida, ya no tenía donde hiciera tracción, tal vez me falto acelerador y me sobró volante, intento reproducirlo pero no lo tengo aún muy claro.

Terminé arriba de un metro de llantas sin consecuencias para mí y sin graves para el auto, defensa, vinil, hojalatería, pintura, las de rigor en una salida.

 

Lo que aprendí es que puedo ir mucho más rápido que hace unos meses, tengo ya mejores manos y pies, el volante va más fino, las reacciones son más rápidas y los inputs de freno y acelerador son ya más rápidos y constantes, sigo aprendiendo, pero aún me falta mucho camino por recorrer.

 

Ayer y antier di un curso de manejo, no que sea profesional pero me sé un par de trucos, tuve una veintena de alumnos e hice que el 80-90 por ciento de ellos mejorara considerablemente su manejo, me hizo feliz y cansado.

 

Las fotos son de BGR MEDIA.

 

EN MIÉRCOLES SE HABLA DE RALLY

EN MIÉRCOLES SE HABLA DE RALLY

1985, para muchos de nuestros padres, hermanos y conocidos fue un año de la chingada en la Ciudad de México, y con razón, el terremoto destruyó miles de hogares y mató a más de 9,000 personas que hoy todavía duelen.

 

También es un año muy chingón, al menos para mí así lo es, es el año en que nací, se hizo la primera llamada por teléfono móvil, en el cine Back to the Future, Rambo, Rocky IV, en la música, Bob Dylan, Michael Jackson, Kenny Rogers, Stevie Wonder, se juntan para hacer “We are the World”,  Microsoft lanza Windows 1.0, se lanzan al mercado los primeros Compact Disc y también se descubrió el hoyo en la capa de ozono.

En el mundo motor, Suiza reglamenta el uso de convertidores catalíticos, dándole un respiro al ambiente, un golpe a las armadoras y al desempeño de los autos. En fin, es un año significativo por muchas cosas y acontecimientos.

En 1985 también, 1775 centímetros cúbicos, cuatro cilindros en línea, cuatro válvulas por cilindro, inyección electrónica, turbocargador, motor central transversal, tracción en las cuatro ruedas, cinco marchas, 300 caballos de fuerza, 940 kilos, Finlandia: título de constructores del Mundial de Rally, título de Pilotos del Mundial de Rally.

En 1985, el Peugeot 205 T16 hizo lo que quiso, bailó lo que pudo, primero con todo mundo y después a todos, con los mejores, jugó hasta que se cansó y yo no me canso de decirlo: es el coche de carreras más chingón, por su sonido, por su aspecto, por su estructura, su configuración, la complejidad, por ser de Rally, por su historia y porque se volvieron locos, porque Grupo B, porque Salonen y luego, el que lo hizo, Jean Todt, ya lo dije antes, es de los fuera de serie a los que aspiro llegar a ser un día.

En 1985 vivía con emoción mucha gente extraordinaria, fue capaz de crear máquinas increíbles que todavía hoy nos siguen emocionando, táchenme de romántico, de odioso y de insoportable, 1985 es de lo mejor que ha pasado, porque me ha pasado también a mí.

MIÉRCOLES EN JUEVES

MIÉRCOLES EN JUEVES

 

 

 

 

 

ESTE ES OTRO QUE NO VAN A QUERER LEER

Tengo, gracias a Dios muchas personas que me sirven de inspiración, siempre he pensado que mi objetivo es hacer que mis hijos me recuerden como un tipo medio loco, ser un fuera de serie, vivir con mucha pasión y entregarme a todo lo que hago. Tengo varios personajes lejanos y cercanos (gracias a Dios muchos cercanos), a quienes admiro profundamente y que me inspiran todos los días.

 

Uno de esos personajes lejanos es Jean Todt, me encantaría poder platicar con él un día, es un muy buen ejemplo del tipo de “fuera de serie” a los que aspiro poder llegar un día, y lo es por varias razones; pensarán que poco tiene que ver con rally, pero como yo soy el que escribe y además me leen cuatro personas, me da la gana, los voy a aburrir con los porqués.

Empezó como navegante, intentó ser piloto, no lo logró, pero sus ganas de seguir involucrado de alguna manera en los rallies, lo llevaron a que siguiera de navegante, y después se encargara de la integración de Talbot a Peugeot, una chamba que no era fácil.

 

Después, el equipo de marketing de Peugeot, le pidió que desarrollara el coche de rally para competir el Campeonato Mundial de Rallies, tomando como base el recién presentado 205, a punto de ser lanzado, y ese era el reto, debía desarrollar el coche de rallies, entre la presentación del coche y a la par del lanzamiento.

 

He leído mucho de Todt, y sé que es un tipo brillante, su magia no está en ser un ingeniero brillante, ni un piloto extraordinario, ni un, ni un, su genio en cambio, es el del convencimiento, el de la producción, el resolver problemas, es un hacedor de cosas, de esos hay pocos y pocos buenos, se equivocó relativamente poco y su éxito fue masivo.

En muy poco tiempo, logró desarrollar una tracción en las cuatro ruedas, con un motor transversal, un tren motriz complejísimo, un turbo con un sonido increíble y el baile, el baile es uno de los más hermosos del Grupo B, que ganó dos campeonatos del mundo, varios locales y muchas carreras.

Consiguió ingenieros, piezas, apoyo, pilotos, falló, los volvió a conseguir y falló, pero lo hizo todo en poco tiempo, y en poco tiempo también consiguió los resultados.

Le he hecho ya un monumento en mi cabeza y cuando las cosas se complican, pienso en él y en el equipo que formó, me doy cuenta de que todo es posible, pero que además no tienes que ser el más técnico ni el mejor piloto, ni el mejor navegante, ni el mejor en un montón de cosas, sólo tienes que convencer a los mejores de trabajar contigo y eso es lo que trato de hacer todos los días, a veces sale y a veces no, pero no me canso.

El que sigue, ojalá que si venga en miércoles porque es buen día para el rally.

 

 

Nos leemos.

MIÉRCOLES DE RALLY

MIÉRCOLES DE RALLY

Ayer fue martes y mañana es jueves, hoy toca Rally

Debo decir primero que me siento profundamente agradecido con Manuel Iguiniz por haber tenido la confianza y luego haber colaborado en hacer de este rally una fiesta de esas que te dura la cruda varios días, Gracias Manolo, te quiero Gordo.

Para ser franco tenía mi dudas de cómo sería hacerlo sin el Almirante, no que me sintiera desconfiado porque Manolo es un navegante excepcional sino por la expectativa de cómo sería ir de la mano de alguien diferente a Andrés. Además subirme con Manuel representaba un reto, es un muy buen piloto y además ha navegado a muchos pilotos buenísimos como Benito Guerra y Doug Mockett y de alguna manera era la oportunidad para recibir una muy buena retroalimentación y mejorar el manejo.

Hicimos el primer tramo, Mesa Cuata, con las presiones unas cuatro libras por arriba para probar y ajustar en el siguiente, un tramo muy complicado con mucha bajada y muchas subidas en donde ya sabemos que el Lancer sufre, además, muy angosto con muchos giros en tres y dos cerrados por muretes adelante y atrás, ese sentimiento de que vas pegando en todos lados es divertido mientras no pegues, es un tramo muy técnico, el coche fue de lado todo el tiempo, un tramo que disfruté como niño, de verdad no podía dejar de sonreír por dentro, Manolo me llevó calmado, con ritmo y metió dos o tres chistes que todavía hicieron más divertido el tramo.

 

Para el segundo tramo Derramadero, bajamos un poco las presiones y lo sentí igual de divertido pero fue un tramo mucho más rápido mucho en bajada, el coche todavía se sentía muy suelto atrás así que la pasamos igual de divertidos.

El tramo del Brinco, con el nuevo brinco, es simplemente espectacular y el viernes para el reconocimiento, Benito me manejó una pasada para entender el ritmo, entendí que podía ir muy rápido y lo que hice fue disfrutarlo.

En la segunda pasada hice cambios que no funcionaron mucho, el coche se puso más difícil de predecir y mucho menos divertido, a favor, Segura arrancó tarde después del servicio y Ledesma pegó en un tramo, tuvo que esperar a que lo sacaran, así que después del servicio ya íbamos segundos, no quisimos arriesgar nada y nos divertimos como locos.

De este rally me llevo muchas cosas buenas, la primera es que pierdo mucho tiempo dando show, pero que le hacemos, me gusta ir de lado, me gusta mucho, la segunda es que debo confiar más en la nota, puedo ir mucho más rápido si confío en la nota siempre, puedo frenar más tarde, puedo acelerar antes y en eso estoy trabajando, la tercera es que Manolo es un gran tipo que canta tranquilo, que espera, que te acomoda y que te exige, gracias Manolo.

Nos leemos la siguiente,

 

 

Amor por la Gasolina

Amor por la Gasolina

Una de las primeras memorias que tengo, es la de mi padre, 8 de la mañana en la tarja de la cocina, lavando una herida que se hizo en la mano, herida producida por un tornillo atrapando una cadena amarrada a la trabe del portón de mi casa por arriba y por abajo al motor de una Renault 18 guayín color negro automática, la caja estaba fallando y según recuerdo, decidieron cambiarla por una caja manual.

Junto con él mis dos tíos ayudando y mi madre sirviendo “cocas” con hielo en vasos grandes y tacos de huevo en platos desechables. Ahí estaba yo, un espectador tratando de ser parte de ese movimiento sincronizado de manos, pies, brazos, órdenes: sube, baja, atrás, un poco más, quítalo, ¡Espera, mi dedo!. Era la camioneta del abuelo, y sus hijos la arreglaban en un fin de semana de manera exprés para que el abuelo pudiera salir a vender el lunes temprano.

No era raro ver las manos de mi padre cortadas, de hecho, en algún momento me pareció que era importante tener las manos cortadas, vamos, era un trabajo importante, algo de ciencia, de mucho detalle, como poner una cadena de distribución, o meter un distribuidor, o bien apretar un cigüeñal o una cabeza, como afinar un carburador, todas estas tareas eran las que yo aspiraba a dominar con los años.

Después de algún tiempo entendí que muchas veces las cosas que hacía mi padre, no las hacía por gusto, si no por necesidad y que no forzosamente le gustaba arreglar motores y pintar coches, si no que siempre buscaba la economía familiar y tener sus cosas como nuevas.

Dicen que “la educación se mama”, yo en casa aprendí el amor por el olor a gasolina.

 

Por Humberto Calvillo

Monkey Racing Mexico

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